Toño comento en la “cajita” del Blog algo relacionado con la trágica muerte del menor Luis Santiago (ya parece estar clavado el nombre en la memoria de la repetidera), e inmediatamente di respuesta diciendo básicamente que parece que todos quieren es que corran ríos de sangre de ahora en adelante, la sed de venganza esta rebosada y como que la cosa va muy en serio por este desgraciado evento. No me interesa exponer en estas líneas mi pensamiento sobre las penas mayores o máximas, en su orden, la pena de muerte y la cadena perpetua; en primer lugar para no provocar el bostezo de muchos y segundo porque simplemente no estoy de acuerdo con ellas, punto. Pero adicionalmente comenté en la cajita: "Y que amarillismo tan fastidioso".
Conocido el hallazgo del cadáver del niño empezó el colosal espectáculo de imbéciles payasos con su epicentro en Chía, muy cerca de Bogotá. Los dos frentes periodísticos eran los siguientes: Uno, exacerbar al máximo los ánimos del público condenando el hecho, invocando la necesidad de penas máximas al victimario y a todo autor de todo tipo de hechos ultrajantes en contra de los niños; y dos, hundir el dedo en la llaga hasta lo mas profundo del alma en el dolor y la desesperanza de la familia del niño, invocando un "duelo nacional" y mostrando millones de veces las imágenes del niño en vida y a la vez las de su lecho de muerte (el más atractivo).
Había que entrar en detalle a como diera lugar y buscar toda polémica posible. Recuerdo que en la mañana del martes (creo) cuando hallaron en la madrugada el cuerpo envuelto en un costal, el gobernador de Cundinamarca comunicó a los medios la noticia, y que probablemente se trataba del niño Luis Santiago; De Noticias del canal RCN lo llamaron inmediatamente al aire, y en tono de regaño la periodista de brazo ancho y muy disgustada le preguntó: ¿No le parece irresponsable de su parte salir a decir que podría ser el niño sin confirmarlo? ¿Si no le importaba el dolor de la familia en caso de no ser Luis Santiago? A lo cual el gobernador respondió: "simplemente informo que encontramos un niño de las mismas características del niño secuestrado, de aproximadamente once meses de nacido...." y luego le dijo a la periodista con toda contundencia, "no le agregue polémicas a esto que no tienen lugar". Ese medio de comunicación, preocupadísimo inicialmente por la familia del menor, abogando por ellos, increpando al gobernador en caso de que no fuera el niño y este que ya lo estaba dando por muerto, doliéndose de la pobre familia porque les acabaron las esperanzas de que estuviere vivo, horas después se dio un verdadero festín mediático; sin piedad alguna con esa familia les ahondaron su dolor hasta el infinito, todos sus miembros se convirtieron en protagonistas del verdadero "reality" del dolor humano con el mejor rating noticioso. Entrevistaron al abuelo de Luis Santiago sin que este tuviera chance de negarse, le dejaron el micrófono apuntando al mentón para que se desahogara y no se lo quitaron hasta que no rompió en llanto; un señor de verdad bueno, noble y valioso, ¡que palabras las que dijo!, propias de un verdadero humanista. Pero lo más vil de la entrevista fue el show del reportero (el que presenta las noticias del medio día), quién casi derrama lágrima al aire y haciendo puchero manifestó que era muy difícil presenciar un reportaje de esa naturaleza. En otras palabras: él se convirtió en la noticia, la vivió, opacó al abuelo; carajo, ¡eso es vivir la profesión! (candidato desde ya al premio Simón Bolívar).
Comentábamos Toño y yo que los periodistas en su inmensa mayoría querían mostrar que estaban de verdad de luto, que el dolor lo llevaban hasta en la ropa (casi todos los presentadores estaban mas tarde de negro), que en sus manos estaba hacer reaccionar a toda la sociedad ante el hecho más atroz que Colombia en toda su historia había conocido, lo que desemboca en el otro frente al que hago mención. Los réditos políticos están a la orden del día con los que venían tramitando un referendo para adoptar la cadena perpetua en Colombia para el abuso de menores, y muchos fueron mas allá proponiendo la muerte como la mejor opción, y así, los medios entrevistando a todos: la venganza como la nota esencial. De forma ridícula entrevistaban a los niños y les pedían opiniones y estos no sabían qué decir. A los mayores les ofrecían el pantallazo para que pidieran muerte de la manera más descarnada, y de paso incitando a que se multiplicara ese clamor. Con la autoría del periodismo se decretó la sentencia a muerte del padre secuestrador–homicida y de sus colaboradores.
Me encontré en el Tiempo de ayer un artículo maravilloso de algún periodista sensato, titulado: "De amarillista e inadecuado calificaron los lectores cubrimiento de la muerte del bebé Luis Santiago". Esa fue la opinión de la mayoría de foristas que respondieron a la pregunta de cómo les pareció el seguimiento que los medios le realizaron a este caso. Plasmó mi pensamiento en muy buena parte, y estos son algunos apartes:
Expertos en el tema coincidieron en que el despliegue fue exagerado.
"Es la forma más vil y miserable como se vende y trafica con el dolor humano. Unos periodistas que no piensan ni en lo que le preguntan a quien está en medio del sufrimiento. Es la escena más grotesca y descarnada de ganar sintonía", afirmó 'Lujjapimo' en el foro que abrió ayer eltiempo.com. ¿Hasta dónde llega el cubrimiento y dónde empieza la intromisión? ¿Cuál es la línea que no se debe cruzar? ¿El afán de la 'chiva' genera falta de ética?
Lógica comercial y no periodística
Javier Darío Restrepo, experto en ética y asesor de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, concluye que el periodista debe comprender que se debe hacer un periodismo para servir a los demás, no para servir a su medio y, mucho menos, a sí mismo. El periodismo de calidad no puede sacrificar los derechos que tienen las personas .Refiriéndose a la noticia de la muerte de Luis Santiago, Restrepo afirmó: "Hace falta un criterio, un criterio personal que se debe llevar en la propia conciencia de que la información se hace en función del otro, y en este caso en función de las víctimas"
"Se trata de meterse en los zapatos de la víctima y de entender, por ejemplo, que cuando una mamá pierde a su hijo no tiene por qué estar hablando, ni estar dando declaraciones, ni los medios de comunicación pueden tratar de obligarla a que hable", agregó. Por último, aseguró que la mayoría de los medios de comunicación obedecieron a la lógica comercial y no a la lógica periodística en el cubrimiento de la muerte del menor.
El debate sigue abierto y con base en lo expuesto por los foristas, el mensaje vendría a ser que los medios deben tomar conciencia de su papel, del movimiento que pueden generar y del repudio que pueden forjar en el público.
No cabe discusión alguna sobre la gravedad de los hechos, la muerte de un menor, así como el homicidio de cualquier persona es atroz; hay que reflexionar claro, mirar las verdaderas causas, analizar seriamente si las penas tienen o no la solución, o si son solo un elemento dentro de muchos (muchísimos), etc. Pero no se puede aceptar ni dejar de denunciar el crimen cometido por el periodismo de este país en el manejo de esta triste noticia.
Por una parte son criminales por aumentar infinitamente el dolor de la familia, hicieron absolutamente público todo, la casa era el cetro de operaciones, todos los vecinos salían a decir cualquier cosa, Jorge Alfredo “El lechón” Vargas de Caracol y Vicky Dávila de RCN transmitiendo rodeados de niños, las imágenes mil veces de las tías de Luis Santiago corriendo loma arriba para hacer el reconocimiento, otra vez el abuelo; convirtiendo a esta familia en los desgraciados más conocidos del país, y ni más ni menos tendrán que cargar con ese rótulo toda la vida. Esa familia no tiene porqué padecer más de lo que por desgracia les tocó vivir, sobretodo por gracia de unos mercenarios sacando provecho: Lograron la audiencia esperada y de remate resultan ser los más humanistas de todos. Eso no tiene nombre. Son absolutamente irresponsables por los daños que causan, la honra de las personas no es límite para ejercer esa clase de periodismo, y es por ello que personalmente quisiera una condena perpetua a estos periodistas irresponsables (ojo, no cadena perpetua, no se trata de cárcel), ojala pudieran cargar a cuestas de alguna manera los daños tan profundos que causan, pero son intocables: la libertad de prensa en Colombia es más sagrada que la vida y honra de las personas. Yo al menos los condeno a perpetuidad por vulgares.
De igual manera son instigadores de la violencia y al homicidio (determinadores), eso también es un crimen. La vindicta de la sociedad va a anidar en nuestra cotidianidad con mayor frecuencia, las masas se están armando y una turba furiosa es capaz de cualquier cosa. A hoy no se ha podido adelantar ningún tramite judicial de los delincuentes por temor a disturbios, la audiencia iniciada hace dos días se tuvo que interrumpir porque se iban a tomar por la fuerza los juzgados para hacer justicia por mano propia linchando a los asesinos. ¿Cómo no se va a alentar a la violencia después de armar ese espectáculo? Los habitantes de Chía quedaron a los ojos de todo el país y les instigaban para que pidieran a grito herido la muerte. Eso igual les garantiza a los medios más hechos noticiosos para poder exprimir al máximo el cuento. No me cabe duda que hay un claro manejo de las masas perversamente calculado y pasando por encima del que sea, que barbarie.
Jota.
viernes 3 de octubre de 2008
Condena perpetua (Jota)
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3 comentarios:
joteque cual de las 2 cadenas se porto peor es dificil saberlo, habia una presentadora de caracol metida en el barrio preguntandole a cada uno de los habitantes bobadas, a los niños, manipulando preguntas, aprovechando la calentura del momento para que las respuestas fueran lichamiento, linchamiento.
Que historia tran tragica, que final tan triste, que cubrimiento tan perverso y ahora que morbosidad con la circulacion en internet de las fotos del levantamiento del cadaver.
Creo que a tu tocayo Jota Mario ya se le paso la tristeza y ya estan jessica y laurita dondo la vueltica en muy buenos dias
PD: el lechon , jajaja
Ni hablar del periodismo amarillista latinoamericano. El peor punto es que sacan ventaja de una familia humilde que a su vez por su desesperación les habre les puertas para que hagan su show. O creen que esto pasaría en estrato 6?
J, mandame un resumen ejecutivo. Que pereza leerme ese sermon
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